2 julio, 2022

Wayne Munn, el primer campeón pactado de la historia

Esta semana los chicos de
The Fabulous Jobbers nos ofrecen la historia de Wayne Munn, el primer campeón pactado de la historia.

MUNN

Imagen recupera de archivo; recuperada de un periódico e 1925

Wayne Munn, el primer campeón pactado de la historia. Wayne Munn, el primer campeón pactado de la historia.

Hoy hablaremos del primer campeón pactado de la historia de los pesos pesados de la lucha libre, el eslabón entre el deporte y el espectáculo. El origen de lo que luego desembocaría en el estilo actual de contar la lucha. Este individuo era Wayne Munn. 

Wayne Munn, el primer campeón pactado de la historia

Wayne Munn nació en 1896 en Kansas. Destacó en varios deportes ya en el instituto y la universidad, debido a su envergadura, dado que medía 2 metros y pesaba unos 120 kilos. El promotor Gene Melady lo convenció para que probara el boxeo profesional. Comenzó a entrenar con Mike Gibbons, sus preparadores creían que tenían un campeón potencial en su poder, aunque la realidad fue un poco diferente y en su primer combate contra un boxeador, llamado Jack Clifford, fue noqueado. Su segunda pelea, contra Charly Paulson, terminó con el mismo resultado, así que su breve carrera pugilística acabó con esas dos derrotas.

Munn decidió entonces probar la lucha libre. Debido a su nombre y tamaño, Munn fue captado por el promotor Billy Sandow. Aquí vamos a hacer un inciso para hablar del trío Goldust del cual Sandow era uno de los integrantes.

En esa época la lucha libre llegó a un punto en el cual necesitaba un revulsivo para atraer al gran público, sin Hackensmidt y sin Gotch, a pesar de Lewis y Zbyszko, atravesaba por un bache. Así que uno de los pioneros de este deporte, Toots Mondt, bautizado como el padre fundador del actual estilo de lucha, como luchador y entrenador, se unió al mánager Sandow y a uno de los mejores luchadores de todos los tiempos, el cual empezaba a despuntar en esa época, Ed Lewis. A Toots se le ocurrió integrar a la vieja  lucha, nuevos movimientos y técnicas de otras disciplinas, para tener un estilo de lucha mucho más completo y espectacular. Además, querían ser sus propios promotores para no depender de nadie, utilizando sus contactos con luchadores para que trabajaran para ellos. Además de firmar contratos con ellos y pagarles, también dio un salto de calidad en lo que a lugares para desarrollar las veladas se refiere, ya que ya lo elevaron a la categoría de evento deportivo, celebrándolo en recintos adecuados para ello. También comenzaron a darle cierto desarrollo a las historias que querían contar dentro del tapiz, y a formar y dar push a los luchadores que consideraban que tenían cierto potencial ( si, eso ocurrió hace 100 años!) 

Siendo Lewis campeón del mundo y dominando en Estados Unidos la lucha con esta estrategia, pensaron que quizás cambiar de campeón del mundo cuando ellos lo decidieran sería una buena idea para atraer al público. Necesitarían una nueva figura para relevar a Lewis, así que apostaron por nuestro protagonista.

Wayne Munn debutó el 12 de febrero de 1924, y lo estuvieron preparando ese año para dar el asalto al título del mundo, a priori todo sonaba muy bien, un atleta conocido a nivel nacional que impresionaba por su físico y que como campeón del mundo llamaría la atención y sería el reclamo necesario para darle el revulsivo que necesitaban para colocar el wrestling a otro nivel. Parece increíble, que por obvio, se les olvidara un pequeño detalle, para ser un luchador hay que saber luchar, es una norma muy sencilla que en este caso no cumplieron.

Menos de un año después organizaron en su Kansas natal el combate por el título del mundo. El 8 de enero de 1925 se enfrentaría al campeón del mundo de los pesos pesados de wrestling, Ed Lewis, en un combate a tres caídas. Presentado por los periódicos de la época como estrella del fútbol de la universidad de Nebraska y preparado para el combate por Lou Talaber, campeón del peso medio de lucha, ante 17 mil espectadores, una asistencia de récord. 

La primera caída la ganaría Munn en 21 minutos con una  Body and Crotch Hold, En la segunda fueron bastante más conservadores y prácticamente no hubo contacto, hasta que Munn agarró a Lewis, lo levantó por los aires y lo lanzó fuera del ring, tras las protestas del manager del estrangulador, Sandow, el árbitro dio la caída a favor de Lewis por falta grave de Munn. Lewis parecía lesionado y no podía seguir en ese mismo momento, así que el árbitro decretó un descanso de 15 minutos para que Lewis fuera atendido por el equipo médico, y si en ese tiempo no se incorporaba al ring daría por vencedor y nuevo campeón del mundo a Munn, lo que desembocó en serias protestas del público que empezó a lanzar cosas y a subir al ring, hecho por el cual tuvo que intervenir la policía. A los 15 minutos lo fueron a buscar, y aún tardó cinco minutos más en aparecer, con un vendaje que le presionaba la parte baja de la espalda, dio comienzo el tercer asalto, pero solo duraría 50 segundos, que fue el tiempo que le bastó a Munn para imponerse y proclamarse campeón del mundo, haciendo historia al ser el primer campeón del mundo sin ser luchador puro y ganar por un final pactado.

La estrategia sería que la primera defensa del título tenía que ser contra alguien que lo consolidara como campeón, así que eligieron a un hombre de la casa, a Stan Zbyszko que ya había trabajado con ellos anteriormente, un luchador prestigioso y respetado por el público. Sucedió el 11 de febrero del 1925. Munn ganó las dos primeras caídas, así que defendió con éxito su título, la primera de 16.40 y el segundo 12.45 usando un Crotch y una Body Hold a la vez, la misma técnica que usó para imponerse a Lewis.

Tuvo 2 defensas más, eligiendo a rivales que no le dieran ningún susto, por si acaso, debían de proteger al campeón para seguir con su plan, hasta que Zybysko obtuvo la revancha. Revancha que le saldría cara, tanto a Munn como a los promotores, y que se produjo el 15 de abril de 1925. Se dice que sobornaron a Zybysko para que ganara a Munn, más bien para que luchara, dado que Munn era nulo, otros dicen que lo de campeón con final pactado no le entusiasmó a Stan, y que con 58 años ya tenía poco que perder, así que sin dar ni una sola oportunidad a  Munn para defender con éxito su título, en 2 asaltos enterró su reinado, el primero duró un poco más de 8 minutos y con una presa de antebrazo se impuso Stan, y el segundo no llegó a 5 minutos con una presa de antebrazo y un Hammerlock. 

Teníamos nuevo campeón del mundo, dado que el árbitro no tuvo más remedio que proclamar ganador a Stan ante tan abrumadora superioridad. Lo que tenía que ser una cómoda victoria y un mero trámite con Munn acabó con 97 días de su primer y único reinado. Para tratar de justificar la derrota dijeron que luchó con fiebre y amigdalitis.

Aunque Munn continuó siendo reconocido como Campeón Mundial de Peso Pesado en Michigan e Illinois. Más tarde Sandow diría que el título que ganó Munn no debería de ser reconocido, dado que el final fue pactado, así que Lewis seguía siendo el campeón, pero eso no coló. Zybysko perdería en poco menos de dos meses, pero eso ya es otra historia. La carrera luchística de Munn duraría solo 3 años más.

Munn falleció a los 34 años por problemas renales. Munn no fue ni el mejor luchador ni el mejor campeón, pero fue el primero, el pionero el que marcó el origen del deporte como espectáculo.

Podéis conocer esta y más historia en The Fabulous Jobbers, tanto en su canal de Youtube como en sus cuentas de Twitter y Facebook.

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