19 agosto, 2022

Los Héroes de X’Ondo

Esta semana The Fabulous Jobbers nos recuerda el programa Los Héroes de X’Ondo

Los Héroes de X’Ondo

Fuente: The Fabulous Jobbers

Los Héroes de X’Ondo. Los Héroes de X’Ondo.

Para contar nuestra historia de hoy retrocederemos al año 1978. Hace poco que ha muerto Franco y tan sólo hay dos cadenas de televisión en el país. Dichas cadenas hacen un esfuerzo por comenzar a abrirse un poco al mundo y ofrecer unos programas llenos de contenido y entretenimiento. Y de entre todas las caras que salían por la pequeña pantalla, había una que sin duda era la favorita del público; ya que pertenecía a un visionario de la época. A un periodista todoterreno que siempre estuvo a la vanguardia y ofreciendo contenidos muy avanzados para una sociedad, la española, que aún se movía en pañales en los asuntos del show bussiness…

No era otro que el mítico José María Íñigo. Un superclase, forjado en las emisoras de radio londinenses que, nada más regresar a España tras su periplo en el extranjero llegó para cimentar las bases de la radio fórmula en nuestro país.

Pronto dio el salto a la televisión, ofreciendo programas de variedades que lo aglutinaban todo. Y en uno de ellos, el recordado “Fantástico” guardó un espacio para e asunto que nos atañe hoy:

Los Héroes del X’ondo.

¿Qué era el X’ondo? Ni más ni menos que lucha libre americana. Y obviamente, los Xondistas, eran los luchadores. Sí, como oís; en España, a finales de los años 70 del siglo pasado tuvimos un programa de televisión de lucha libre patria.

Tras ese extraño cambio de nombre (cuyo motivo oficial nunca se llegó a saber, pero corren diferentes teorías), el programa “Los Héroes del X’ondo” presentaba un producto que bebía gran parte de sus influencias en el programa “titanes en el ring” argentino; ya que presentaba un estilo y unas características casi clónicas en muchos aspectos.

De hecho, algunos de los integrantes del elenco técnico y artístico del X’ondo eran ciudadanos argentinos afincados en nuestro país. Ellos junto con los luchadores… perdón, “xondistas” españoles dieron forma a esta competición que entremezclaba la genialidad, el surrealismo y lo esperpéntico.

El tiempo en antena de este show fue escaso, ya que se comenzó a emitir en diciembre del año 1978 y se canceló en abril de 1979, ya que TVE recibió un bombardeo de cartas quejándose a la dirección del programa de lo violento e inapropiado que era el producto. Producto que dicho sea de paso era mucho menos agresivo que otros programas de la época.

Y lo mejor de todo es que era un show concebido para toda la familia, dándole unos tintes un tanto infantiloides para captar la atención de los más pequeños de la casa. Aun así, lo que restó de año 79 la trupé del X’ondo realizó varias veladas por todo el territorio nacional con una más que aceptable venta de localidades y aceptación popular. Podía decirse pues, que su salida de escena televisiva fue un error total, aunque hay que recordar que esa iba a ser la línea a seguir en la nueva Radio Televisión Española; que no mucho después también se cargó el boxeo en la Tv pública.

Pasaremos a describir algunas de las curiosidades del X’ondo. Por ejemplo, que el órgano regidor de esa competición era la Desfederación Internacional de X’ondo. Con este nombre ya os podéis imaginar que todo se basaba en sinsentidos con un trasfondo que se asemejaba en pocas cosas a la bien conocida lucha libre.

Alguna de las mayores diferencias con el catch convencional era el uso por parte del árbitro de tarjetas de diferentes colores que avisaban a los luchadores de amonestaciones sufridas por incumplir las reglas. Esto no era lo más extraño, ya que en diferentes países como Franca y Bélgica tradicionalmente se utilizaban estas tarjetas, como si de fútbol se tratase para apercibir a los luchadores.

Los combates estaban estipulados, en las primeras fechas, a tres asaltos; pero el incipiente comienzo de quejas por parte de los telespectadores acabó dejando la fórmula en un solo asalto sin límite de tiempo.

Además de las luchas, los xondistas también participaban en pruebas eliminatorias tipo “gimkana” para ver quien se ganaba un puesto en cada pelea. Eran unos juegos que nada tenían que ver con la lucha libre pero que al final acabaron formando parte de la parafernalia del X’ondo.

Dichas pruebas, así como las luchas, las retrasmitía un jovencísimo entones Tony Antonio, que hacía las veces de locutor y entrevistador imitando en tono humorístico a grandes figuras televisivas y radiofónicas de la época, como por ejemplo José María García, Félix Rodríguez de la Fuente o el mítico Peter Falk, “Colombo”.

Dichas entrevistas estaban compuestas por preguntas absurdas que encontraban respuestas todavía más increíbles y sin sentido.

Volviendo a los combates, el speaker y presentador de las luchas era un mítico de la época: el sin par Pepe Yepes, que era quien hacía conocer al público los comunicados de la Desfederación así como daba paso, tanto a las “gimkanas” eliminatorias como a los combates y contrincantes de cada pelea.

El árbitro, el señor Rodríguez, lo encarnaba una verdadera leyenda de los cuadriláteros en todo Centro y Suramérica: El argentino gran Jacobo; o Jacobo Rossi, que era de largo el integrante de la trupé que tuvo una carrera más fructífera, interesante y exitosa. En sus años de luchador tuvo innumerables campeonatos y peleó con figuras de la talla de Antonino Rocca o el Santo por nombrar a algunos de los más sobresalientes, enfrentándose a las más grandes estrellas luchísticas por diferentes países alrededor del mundo.

En su papel de “referí” hacía las veces de árbitro injusto, totalmente sobornable y que impartía la ley del ring de un modo sesgado e interesado, siempre a favor de quien le conviniese en cada momento.

Uno de los detalles que dejaban claro que quien organizaba este tinglado sí que tenía conocimiento de cómo realizar un show televisivo de lucha libre, pero que seguramente se veía maniatado por unas pautas a seguir a la hora de realizar el programa; era la decisión de tener dos comentaristas narrando lo que ocurría en el ring. Uno era el que hacía los aportes serios y técnicos y el otro lo que viene a llamarse en los países anglosajones “color comentator”, que era el otro narrador que comentaba de un modo más informal, muchas veces aportando una contraposición cómica al comentarista principal. A veces hacían estas locuciones a dos voces, y en otras ocasiones, eran, o el uno u el otro el que narraba lo que acontecía en el cuadrilátero.

Pero todo gran acierto se topaba de bruces con otro sin sentido aún mayor.

Un ejemplo de ello era el modo en que los luchadores hacían presencia en el ring. Su entrada era como habitualmente se hace en todas las veladas, pero entre sus manos llevaban una pequeña caja de madera llena de granos de arroz crudo. Así, tras subir al ring, cada luchador abría su caja y esparcía dicho arroz entre el suelo y los aledaños del cuadrilátero para ahuyentar los malos espíritus.

Los luchadores técnicos lo hacían con cuidado y precisión y los rudos lo lanzaban salvajemente, con intención de alcanzar y enervar al público.

Tras lanzar el arroz, daban unos vigorosos pisotones en el ring que se asemejaban más a la preparación de los luchadores japoneses de sumo que a cualquier otra modalidad de lucha. Como decíamos antes las influencias del programa del X’ondo estaban claramente tomadas del prestigioso programa de lucha argentino “Titanes en el Ring”, del que hemos hablado en numerosas ocasiones en nuestro podcast y aprovecho para invitaros a que veáis el programa especial dedicado a este show que hicimos hace no muchas fechas.

Un par de ejemplo de ello, era ver cómo algunos de los personajes del programa “Los Héroes del X’ondo” eran, digamos, “tomados prestados” de Titanes en el Ring; como podía ser la Momia de Singapur, que al igual que su homónima argentina era indestructible y se movía de un modo torpe y lento; o el payaso Polvorilla, que era quien hacía las veces del payaso Pepino en el programa argentino.

También, y ya esto, un poco más descarado, integraron al show a “el hombre de la barra de hielo”, que, como el original, no hacía nada salvo pasearse de un lado a otro con una barra de hielo al hombro, en tiempos en que el hielo se servía en barra a domicilio ya que los congeladores y las cubiteras no estaban aún al alcance de cualquiera en cualquier casa.

Habiendo abierto el melón de los personajes “reciclados” de Titanes en el Ring, pasemos a nombrar a algunos de los luchadores más importantes del elenco de “Los Héroes del X’ondo”

Míster Fiera: como en todas las trupés de lucha libre, por un lado, estaban los chicos buenos y queridos por el público y por otro los malos, los rudos y tramposos, abucheados por la concurrencia. Mister Fiera estaba interpretado por el gran luchador y especialista de cine Felipe Calvo. Y a pesar de hacer el papel de un salvaje y agresivo hombre animal, era el más aclamado y querido por el público. En 1979 se proclamó campeón del mundo de X’ondo al derrotar hasta entonces titular del campeonato “Ciclón del Caribe”

Obesus: Era un cruel senador romano que no paraba de hacer trampas, darse al buen comer y mejor beber. Su asistente el cual hacía las veces de manager-guardaespaldas era el actor argentino Carlos Menghini, que hacía el papel de Claudio (haciendo una clara imitación al protagonista de la serie del momento “Yo, Claudio”)

El hipnotizador Jachín: Fakir muy técnico que se ayudaba de sus dotes de hipnotizador para doblegar la voluntad de su adversario y así vencerle.

El Robot: Era un luchador que aparentaba ser un robot, y aparecía manejado a través de un mando a distancia por un científico loco. El robot a veces se quedaba sin batería y en ese momento quedaba desamparado ante los xondistas rivales.

El Indio: otro de los favoritos de los niños. Era el peruano Máximo Aguirre, al cual, por sus rasgos y tono de piel indígenas, no dudaron en ponerle taparrabos, sombrero de plumas y subirle en un caballo para llegar al ring desde los vestuarios. En esta época se les hubieran echado encima por estereotipar tan burdamente a una minoría étnica.

Don Salvatore: Interpretado por el barcelonés Joe Adell; uno de los últimos luchadores profesionales españoles que se mantuvo en activo hasta que aquella generación desapareció o se fue retirando debido a los años. Don Salvatore era un mafioso italiano que iba acompañado por sus esbirros y no dudaba ni un momento a la hora de imponer sus órdenes y caprichos. Era muy habitual que sobornase al árbitro, el señor Rodríguez el cual era muy amigo de sacarse sobresueldos bajo cuerda…

También hacían apariciones estelares en cada programa del Xondo una o varias de las caras más reconocibles dentro de la televisión española del momento; como por ejemplo el cómico infantil torrebruno, o el también humorista y actor Pepe Carabias, o un joven imitado de Cantinflas llamado Bigote Arrocet.

Esto ha sido un pequeño repaso a lo que fue el espacio televisivo “los héroes del X’ondo”.

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